Traductor

Temas polemicos

¿Por que Dios permite que la gente inocente sufra?
Esta es una de las preguntas más dificiles de responder para un Cristiano.El "problema del dolor" como una vez dijo el conocido erudito Cristiano C.S. Lewis, es el arma más potente del ateísmo contra la fé cristiana. Toda la ciencia verdadera y la historia, si son bien entendidas, soportan la existencia de Dios. Esta evidencia es tan fuerte, que, como la biblia dice "dice el necio en su corazón: No hay Dios" (Salmo 14:1) Muchos ateos, sin embargo, sin ninguna evidencia objetiva en la cual basar su creencia en que "no hay Dios", deben recurrir finalmente a objeciones filosóficas. Y este problema del sufrimiento es la más grande de ellas. Mas aqui

¿Que es el pecado ? la gran pregunta

Vivimos en una cultura en la que el concepto de pecado se ha visto envuelto en discusiones legalistas sobre el bien y el mal. Cuando muchos de nosotros pensamos, ”¿Qué es el pecado?”, pensamos en las violaciones a los Diez Mandamientos. Incluso ahí, pensamos en el asesinato y el adulterio como pecados “mayores” comparados con mentir, maldecir o la idolatría. La verdad es que el pecado, tal como se define en las traducciones originales de la Biblia, significa “perder el camino”. El camino, en este caso, es el estándar de perfección establecido por Dios y evidenciado por Jesús. Bajo esa luz, queda claro que todos nosotros somos pecadores.

El Apostol Pablo dice en Romanos 3:23: “Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios”.

A la luz de todo esto, no es bueno compararnos con otros. No podemos escapar a nuestro fracaso al ser justos en nuestras propias fuerzas. Así lo diseñó Dios, porque solo cuando entendemos nuestra debilidad, consideraremos apoyarnos en el sacrificio expiatorio de Jesús.




¿Qué es el Pecado? — Una Perspectiva Bíblica
El pecado es mencionado cientos de veces en la Biblia, comenzando con el pecado “original”, cuando Adán y Eva comieron del árbol del conocimiento. A menudo, nos parece como si el pecado fuera simplemente la violación de cualquiera de las leyes de Dios, incluyendo los Diez Mandamientos.

Sin embargo, Pablo coloca esta perspectiva en Romanos 3.20, cuando dice: “Por tanto, nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley; más bien, mediante la ley cobramos conciencia del pecado”.

Dios quería que reconociéramos nuestros pecados. Incluso aquellos que no han asesinado o cometido adulterio, se encontrarían culpables de mentir o de adorar a ídolos falsos como las riquezas o el poder, antes que a Dios.

Trágicamente, el pecado en cualquier dimensión, nos distanciará de Dios.

“La mano del Señor no es corta para salvar, ni es sordo su oído para oír”, dice Isaías 59:1-2. “Son las iniquidades de ustedes las que los separan de su Dios a ocultar su rostro para no escuchar”.

Debemos resistir la tentación de actuar como si fuéramos justos, especialmente apoyándonos en nuestras buenas obras.

“Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad. Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad. Si afirmamos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso y su palabra no habita en nosotros” (1 Juan 1:8-10).




¿Qué es el Pecado? — Un Llamado al Arrepentimiento
Las buenas noticias en todo esto son que, una vez que nos reconocemos como pecadores, necesitamos solamente arrepentirnos y acoger a Jesús para ser perdonados. Jesús puede perdonarnos porque él murió y resucitó tres días después en victoria sobre el pecado y la muerte.
El apóstol Pablo se refiere a este proceso de reconocimiento del pecado y responsabilidad por ello como la “tristeza que proviene de Dios”.

“La tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvación, de la cual no hay que arrepentirse, mientras que la tristeza del mundo produce la muerte”, escribe Pablo en 2 Corintios 7:10-11. “Fíjense lo que ha producido en ustedes esta tristeza que proviene de Dios: ¡qué empeño, qué afán por disculparse, qué indignación, qué temor, qué anhelo, qué preocupación, qué disposición para ver que se haga justicia! En todo han demostrado su inocencia en este asunto”.


Desenmascarando la religión falsa llamada evolucionismo
Existen cuatro grandes preguntas que cada persona trata de responder en la vida:
¿Quién soy yo?
¿De dónde vengo?
¿Por qué estoy aquí?
¿Dónde iré cuando esta vida se termine?

¿Quíen soy yo?
Hay dos maneras diferentes y opuestas de ver, y tu creencia determinará cual será tu comportamiento. Si crees a la manera de ver el mundo desde el punto de vista evolucionista , que dice que el hombre es sólo un animal y que hemos llegado aquí simplemente por el azar, tus respuestas a esas cuatro grandes preguntas serán diferentes del punto de vista creacionista.

Ante la pregunta: ¿Quién soy yo?, si crees en la evolución, entonces, no eres nada importante. ¿De dónde vengo?: Si eres evolucionista, tu eres un simple puntito macro macro macro-microscópico cósmico de hace 20 millones de años. ¿Dónde iré cuando esta vida se termine?: No te preocupes, volverás al polvo de las estrellas, del cual crees que saliste. No obstante, las respuestas de la Biblia son considerablemente diferentes. Génesis 1: 1 dice que <<En el principio Dios creó los cielos y la tierra>> . Creyendo esto, entonces el Dueño de todo es Dios. El marca las reglas. El es el Creador.

Creó los cielos y la tierra

El diablo siempre ha sido un rebelde contra la autoridad de Dios. En Génesis 3: 1, satanás se acercó a Eva en el Jardín del Edén, y la primera frase que salió de su boca fue: << ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Es interesante que la primera frase que dijo fuera un interrogante. Primero, el diablo trató de poner duda en Eva acerca de la Palabra de Dios. La siguiente cosa que dijo es Génesis 3: 4; <<No moriréis>> . Después de hacerla dudar acerca de la Palabra de Dios, usó una negación. Seguidamente, en el versículo 5, el diablo dijo: <<seréis como Dios>> . Quiso que Eva pensara, que si comía del fruto de ese árbol, se volvería como Dios. LA FRASE: <<SERÉIS COMO DIOS>> ENCIERRA EN ELLA LA TOTALIDAD DE LA FILOSOFÍA DE LA EVOLUCIÓN.

El diablo quiere que tú creas que la raza humana está mejorando o progresando. Quiere que creas que vamos en la dirección de convertirnos en dioses. Quiere que creas que empezamos siendo como una ameba, y que estamos evolucionando, siendo cada vez más fuertes e inteligentes, y que algún día estaremos viajando por todo el universo descubriendo nuevas clases de vida como en Star Trek. El diablo es un mentiroso; es el padre y maestro de la mentira. Engañó a Eva, y ha estado engañando y mintiendo a lo largo de los últimos 6.000 años sobre este planeta. Lo hace porque quiere destruir tu vida. Quiere engañarte y robar tu alma, quiere que vayas al infierno. Si ya has nacido de nuevo, no podrá hacer que vayas al infierno, no obstante, seguirá mintiendo con el objetivo de que inviertas tu vida en cosas que son sin importancia, para que cuando llegues al Cielo, no tengas nada que mostrar que haya valido la pena.

Hitler, el jefe del nazismo alemán, dijo: <<Si dices una mentira por tiempo, en alto, y a menudo, la gente acabará creyéndola>> . El sabía lo que decía porque él mismo lo ponía en práctica. El secreto para que alguien acabe creyendo una mentira es el de la constante repetición. Hoy en día en los medios de comunicación, nunca se le da mérito alguno a Dios en nada; menos aún en cuanto a la creación. Al contrario, Dios nunca aparece como Creador (ni como nada), es siempre la “madre naturaleza”, o la “madre tierra”, queriendo decir que es la misma naturaleza la que se ha hecho a sí misma, y por consecuencia, el hombre a sí mismo también. De ahí el radical y extremo humanismo proyectado por esos medios de comunicación, y dirigidos a las masas. Mentiras, ¡una y otra vez declaradas! Las gentes acaban creyéndolo. Al diablo no le interesa, ni que se sepa de él, ni que se sepa de Dios. Prefiere que el hombre sólo sepa acerca del hombre, según el punto de vista satánico. En esa religión llamada humanismo, donde el hombre es dios y adorador de sí mismo, ha de caber un aspecto que fue añadido hace muy poco, sólo unos 200 años, que ayuda a la negación del verdadero Dios y la exaltación de la criatura: El evolucionismo. De hecho, es una religión en sí mismo.

La evolución es una religión; no es ciencia. No tiene nada que ver con la ciencia. No se puede probar, por lo tanto, no es ciencia, y como religión que es, está para ser creída, o rechazada. No obstante, el concepto evolucionista ha estado por tanto tiempo mezclado con el concepto ciencia, que las gentes han llegado a asimilarlo como ciencia (al final acabaron creyéndolo). Tanto es así, que desde hace algunos años ya está en los libros de texto, enseñando cosas así: <<La tierra ha cambiado, desde su formación hace cuatro mil quinientos millones de años>> . ¿Tiene la tierra cuatro mil millones y medio de años?: No, pero si se cuenta esto a los niños de primaria, lo creerán. Los niños lo creen todo. Si se les vuelve a enseñar esto en la secundaria, lo creerán.

Cuando se les enseña que la vida ha evolucionado aquí en la tierra, repitiéndoles esa mentira una y otra vez a lo largo de sus estudios escolares, lo creerán. Es la técnica de Hitler. Hay millones de personas en todo el mundo que aceptan la teoría de la evolución como un hecho real. Eso es a causa de hacer ver la evolución como algo científico a lo largo del proceso educacional. La ciencia es de Dios, porque ciencia significa conocimiento. Sin embargo, la evolución nada tiene que ver con la ciencia.

La primera Ley de la Termodinámica
Aprendiendo un poco de verdadera ciencia, nos ayudará ésta a desentendernos de las falsedades de la religión de la evolución. La Primera Ley de la Termodinámica, nos dice que la materia no se crea ni se destruye. No obstante, ¡el mundo existe!, esa es una realidad; por lo tanto, ya que es así el asunto, una de dos: O alguien lo hizo, o se hizo a sí mismo. Estas son las únicas dos posibilidades. El diablo no quiere que creas que: <<En el principio Dios creó…>> . No quiere que creas eso, así que ha atacado con considerable éxito ese primer versículo de la Biblia con su teoría del BIG BANG. Cuando se le pregunta a un experto evolucionista acerca de cómo el mundo apareció, o llegó a ser, la respuesta es: Ha venido a ser a causa del Big Bang, diciendo que hace unos veinte mil millones de años toda la materia del universo estaba concentrada en una región muy densa y caliente que era más pequeña que un punto de una página ( Prentice Hall General Science Book, 1992, p. 61) . Luego, empezó a girar, y a hacerlo con mucha rapidez. Finalmente, explotó y constituyó el espacio. Ese fue el Big Bang (la Gran Explosión). De ahí surgieron las galaxias, las constelaciones con sus millones de millones de estrellas, planetas, etc., así enseñan.

Cuando se le sigue preguntando al evolucionista de dónde surgió toda esa ingentísima cantidad de materia que forma el universo, la respuesta es que no lo sabe. Ante la pregunta, ¿de dónde ha venido la materia? La respuesta es al final: No se sabe. Cuando se le pregunta acerca de cómo se puso junta toda esa materia para formar ese “punto” comprimido, la repuesta es: Por la gravedad, porque todas las partículas se atraen unas a otras. Pero, ¿cómo surgió la gravedad?, ¿o la fuerza centrífuga, o la inercia? Todas esas leyes que gobiernan las partículas, ¿de dónde y cómo surgieron? La respuesta del experto evolucionista es: No se sabe. Así que, hasta aquí, todo lo que los evolucionistas tienen es que, el universo partió de un pequeño punto como el podemos hacer en un papel. No saben como llegó ahí ese “punto”. No saben cómo, o porqué empezó a girar en un solo sentido. No saben cómo aparecieron las leyes físicas que gobiernan esos movimientos. No saben por qué explotó y llegó a ser el universo. No saben nada. Sin embargo, lo creen. Creen que todo se hizo solo, por el azar. Son religiosos porque creen. El evolucionismo no es ciencia; es religión. Pero podemos seguir preguntando al experto. ¿Qué hay de la energía que se requiere para hacer mover algo? ¿De dónde vino la energía para hacer el Big Bang ? ¿Qué hizo que se comprimiera, girara, y que explotara? La respuesta es: No se sabe.

En un elemento donde no hay fricción (no hay aire, agua, etc.) por ejemplo, el espacio exterior, si un objeto que da vueltas sobre sí mismo explota, algo le ocurre a las piezas que se desprenden. Todas girarán en la misma dirección que el objeto madre. Esto se llama Conservación del Momento Angular . Las piezas que se desprenden del objeto principal giran en la misma dirección, porque la parte exterior estaba girando más rápido que la parte interior. El problema con esto aquí acerca del llamado Big Bang , es el siguiente: Si todo el universo empezó con ese Big Bang , todo él debería estar girando de la misma manera y en la misma dirección. Si nuestro pequeño sistema solar es un microcosmos del macrocosmos, aquél tendría que estar girando en la misma dirección; no obstante, esto no es así. No todo está girando en la misma dirección. La respuesta ante esta cuestión por parte del experto evolucionista es: No lo sé.

Pero no queda eso ahí, los planetas de nuestro sistema solar, no sólo giran alrededor del sol, sino que giran sobre sí mismos. Todos hacen un giro que constituye su propio día; algunos días son más largos que otros. De los nueve planetas que conocemos, por lo menos dos de ellos Venus y Urano, giran al revés. Si todo empezó con un gran Big Bang , ¿cómo es que dos planetas giran al revés que los demás? Pero, ¡aún hay más!, cada uno de esos planetas tiene pequeñas lunas girando alrededor de ellos. Existen sesenta lunas conocidas en nuestro sistema solar (Mercurio y Venus no tienen ninguna), de esas sesenta lunas conocidas, por lo menos once de ellas giran al revés que las demás; cuatro de ellas viajan hacia atrás, y dos planetas tienen sus lunas girando en direcciones contrarias cada una al mismo tiempo. Si esto ocurre en nuestro sistema solar (y más en el resto del universo), ¿cómo es posible que si todo empezó en un big bang , en una gran explosión, girando ese “punto” de materia hiper-comprimida previamente en una misma dirección, esté ahora la materia desprendida que es el universo, girando cada parte de ella en direcciones diferentes, cuando todo debería estar girando consecuentemente en una misma dirección? La respuesta del experto evolucionista es también: No lo sé. NO LO SABEN, PERO LO CREEN. LA EVOLUCIÓN ES UNA RELIGIÓN; NO ES CIENCIA
Pero la Biblia nos da la respuesta de una manera muy sencilla: Dios creó los cielos y la tierra, y Dios, que lo sabe todo, lo hizo a propósito, de tal manera que en su momento la teoría del Big Bang se viera ridícula a los ojos de la verdadera ciencia.
Dios creó los cielos y la tierra. (La tierra vista desde la luna)

La segunda ley de la Termodinámica
Llamada también la <<Ley de la entropía>> , viene a decirnos que todo lo que existe en el mundo natural tiende a desgastarse o a desordenarse desde el momento en que aparece o se forma. Dice al respecto Grant. R. Jeffrey: <<Esta segunda ley de la termodinámica, describe el hecho de que todos los sistemas y elementos del universo tienden a desintegrarse a un orden menor de energía u organización disponibles>>
Es decir, que todas las cosas, lejos de evolucionar, tienden a degenerar hasta desaparecer como tales. Por ejemplo, si dejas un pedazo de hierro nuevo a la intemperie, se irá oxidando, y con el tiempo se deshará del todo.

No obstante, la filosofía humanista y la misma teoría de la evolución enseñan lo contrario, que cada vez los hombres vamos a mejor. Los libros de texto enseñan que el hombre está progresando, mejorando y evolucionando. La enseñanza evolucionista enseña que a partir de una ameba, hemos progresado hasta ser lo que ahora somos, contradiciendo completamente la segunda ley de la termodinámica. Desde hace ya 30 o 40 años, en las escuelas públicas a lo largo del mundo civilizado , se ha estado enseñando (y todavía se enseña) que la esencia del ser humano es puramente animal , ya que según los educadores, venimos de ellos. Lo que sorprende es la sorpresa que tienen cuando ven el comportamiento de muchos de los adolescentes hoy en día, exclamando que se comportan como ¡”animales”! ¡Pero si justamente, eso es lo que les están enseñando que son!

Puramente animal

Es bien sabido, no obstante, que hay muchos maestros y educadores por todo el mundo que se sienten frustrados con lo que está ocurriendo. Estos tienen que darse cuenta de que gran parte de la razón por la cual nuestros adolescentes se comportan así, es porque el contenido de los libros de texto es completamente fundamentado en un ateísmo práctico. Si a eso le adjuntamos la libertad (que en realidad se transforma pronto en libertinaje) la cual hacen gala las democracias actuales, tenemos un bonito cóctel explosivo. Sólo existen dos opciones: O Dios hizo las cosas, o se hicieron solas. Conque los medios educativos han elegido la segunda opción, la evolución ha pasado a ser de una simple teoría, a un hecho (aunque imposible de probar), por lo tanto lo aceptan de forma religiosa.

Si suprimimos a Dios, entonces suprimimos el bien y el mal, ya que cada uno lo puede interpretar a su modo y manera. ¿Por qué entonces nos quejamos de que las cosas van a peor? Por otro lado, ¿qué ocurre con la humanista evolución que enseña que todo cada vez va a mejor? ¡Qué terrible contradicción en la que los medios educativos han entrado! ¿Cómo saldrán de ello?
Como dice Dr. Kent Hovind: <<La evolución se enseña como si de un hecho se tratara. Ya no se enseña como una teoría, y eso debería ser perseguido por la ley, porque si se enseña una opción, debería también enseñarse la otra>> , es decir, la Creacionista. La enseñanza evolucionista está basada en el cuento de hadas de la princesa que besó la rana, y ésta se convirtió en el príncipe de sus sueños. No es broma. Los que enseñan evolucionismo están diciendo esto mismo, con la salvedad de que en vez de un beso, son aquí algunos cientos de millones de años los que habría por el medio. Los libros de texto enseñan que de la primera célula animal individual viva (una ameba por ejemplo), con el paso del tiempo, se progresó hasta surgir el pez, y luego los anfibios (la rana es un anfibio), luego los reptiles, las aves, los mamíferos (entre ellos los primates) y luego, el homo sapiens . ¡Así que no es broma el asunto!: ¡De la rana al hombre…por un beso de millones de años!


Ameba
No obstante, la segunda ley de la termodinámica, científicamente probada, refuta de plano la teoría evolucionista, la cual se enseña como ciencia, y no es más que una religión, y falsa..
© Miguel Rosell Carrillo
Noviembre 2005
Iglesia Centro Rey- Madrd Espana